Buenos Aires – Los cinco barrios porteños que se revalorizarán post Cuarentena

El COVID 19 y la correspondiente cuarentena, han logrado, en diferentes niveles y en diferentes países, una recesión económica a nivel mundial, con pocos precedentes históricos.

 

En forma particular, Argentina vive, en estos momentos una curva claramente ascendente aun, y no se han encontrado medidas que equilibren la salud, pero que intenten preservar una economía que hoy tiene pobres signos vitales.

 

Son muchas las personas, pymes y emprendimientos que se han visto en la necesidad de cerrar sus negocios y muchos de ellos de manera indefinida, y el sector inmobiliario, bienes raíces y construcción no se escapa de esta realidad. Mientras que para la gran mayoría la situación es alarmante, muchas empresas han visto una oportunidad para reinventarse y para modificar los esquemas convencionales de comercialización de sus servicios, pudiendo de esta manera adaptarse a la llamada “nueva realidad”. 

 

Entendemos que el 2020 será así; un ir y venir de restricciones de circulación, y por otro lado la negociación de la deuda, el riesgo país, el dólar, el consumo, etc…….. Necesitamos tener una visión de mediano y largo plazo, y pensar como quedar mejor preparados para un escenario del 2021. El mercado inmobiliario y de la construcción, (junto con el automotriz) son los actores más preponderantes en el crecimiento del país, y son aquellos en los que se deben poner las mejores esperanzas.

 

Específicamente en CABA, los desarrollos están siempre vigentes y buscando oportunidades. Hay zonas en las que el valor de los terrenos aún permite generar proyectos con precios acordes a una demanda.

 

Qué tener en cuenta antes de invertir.

Con el boom de las ventas que, en su momento, generó la demanda apalancada en los créditos durante 2017 y 2018, la oferta se empezó a diversificar. En busca de mejores precios y terrenos más accesibles, los desarrolladores se están animando hoy en día, a desembarcar en algunos rincones de la ciudad de Buenos Aires que asoman como nuevos polos de crecimiento para invertir. Los últimos estudios de mercado identificaron cuáles son los cinco barrios porteños que prometen revalorizarse y qué áreas en cada uno de ellos tienen mayor potencial.

 

Ahora, para el 2020 y 2021, un menor costo de construcción y un accesible valor de la tierra hace que los productos a estrenar bajen sus precios, un fenómeno que también arrastra a los valores de los departamentos usados. “Las propiedades bajaron 15 por ciento promedio en los últimos seis meses».

 

Los polos son la nueva apuesta del real estate para revitalizar ciertas zonas de la ciudad. De a poco, se configuran así espacios de usos mixtos y toma fuerza la idea, hasta ahora poco explorada, de vivir y trabajar en el mismo lugar.

 

Los barrios necesitan nutrirse de una oferta corporativa, residencial y comercial, para evitar casos como el del microcentro porteño que luego del horario laboral, no queda un alma dando vueltas.

 

 Las zonas más demandadas serán aquellas que cumplan los requisitos que busca la clase media: acceso al transporte y buenas conexiones, seguridad y cercanía al trabajo. Ahora bien, en este escenario, cuáles son los barrios que anticipan oportunidades de compra por la posibilidad que tienen las propiedades de revalorizarse.

El potencial de revalorización de este lugar es medio-alto y es buscado, incluso por la gente del mismo barrio. Es un sector que conserva su sello barrial, destacando la zona que se ha expandido dentro del barrio como las calles adyacentes a los nuevos cruces bajo nivel y los puntos cercanos a la estación Rosas de la lineaB de subterráneos en el cruce de las avenidas Triunvirato y Monroe.

 

Sin duda, la extensión del subte impulsó el desarrollo de proyecto al punto de convertirse en uno de los barrios con mayor cantidad de obras. Las calles Roosevelt, Quesada, Aizpurua y la avenida Constituyentes son los corredores que mayor potencial tienen. Un dato interesante es que la variación de precios dentro del mismo barrio es moderada.

Influenciado por el efecto derrame del barrio de Palermo, con costos accesibles y mayor cantidad de tierras disponibles, Villa Crespo se perfila como un barrio en crecimiento.

 

La calle Humboldt y las avenidas Juan B. Justo, Ángel Gallardo y Warnes son las más buscadas. Es una zona muy bien localizada a nivel urbano. Está pegada a Palermo y corredores como Corrientes y Córdoba, con buena oferta de medios de transporte. Es lógico que esos barrios tengan mejores cotizaciones.

 

Es un barrio en el que se permite construir en altura por lo que tiene la posibilidad de ofrecer ambientes luminosos y buenas vistas. Además de tener una muy buena conectividad que mejorará con la obra del ferrocarril San Martín.

 

La avenida Córdoba se está transformando de una zona comercial a una residencial, En Villa Crespo prometen también la calle Lavalleja entre Luis M. Drago y Camargo, además de la zona de Juan B. Justo y Warnes.

Es una zona amplia, que se presenta como opción con gran cantidad de ofertas de casas para comprar y reconstruir. El barrio históricamente fue destinado a galpones industriales, de logística o materiales de construcción, con lo que abundan las tierras disponibles para edificar. El desembarco de nuevos usuarios que compran propiedades y abren comercios está cambiando el entorno de la zona que durante años padeció el flagelo de la ocupación informal.

 

La zona sigue manteniendo el enorme atractivo de estar a menos de 10 minutos del Obelisco o de Puerto Madero y a valores muy por debajo de otros barrios de la ciudad.

 

Se destacan la zona alrededor de la plaza Colombia y también el polo de bares sobre la calle Martín García, además de las inmediaciones del Parque Lezama y el corredor Bolívar. También el área de Montes de Oca y Brandsen.

El último barrio de la línea del corredor Norte es una zona en consolidación.

 

Vale aclarar que hay mayores variaciones de precios dependiendo del área considerada. «Las unidades en torre sobre Libertador pueden duplicar el valor del metro cuadrado de un PH cercano a la estación (Mitre)». Es un barrio con una demanda motorizada por la cercanía con los espacios verdes y con el Río de La Plata.

 

Núñez tiene un alto potencial todavía sobre el eje de Libertador. También por las calles transversales revitalizadas por la construcción de túneles bajo nivel de las vías del ferrocarril Mitre. Empiezan a aparecer zonas que no se explotaban tanto, por las cercanías al subte y al metrobús, que trajo una ventaja en la conexión y la rapidez. “Núñez percibe mejores cotizaciones en las zonas con mayor cercanía a Cabildo y Libertador». El mercado recomienda poner foco al área de influencia de las avenidas Crisólogo Larralde y Libertador.

Se destaca por sus bajos costos tanto de los terrenos como de las unidades.

 

En los corredores de las avenidas Rivadavia y Juan Bautista Alberdi es donde se concentran las nuevas construcciones. Es un barrio típico de clase media, con valores competitivos y homogéneos, muy bien localizado y con llegada a los medios de transporte. Otra zona que promete es la del corredor Avellaneda. El desarrollo comercial de esa avenida impulsó a los proyectos residenciales.

 

La cantidad de tierra disponible también permite la compra de varios frentes y la construcción de emprendimientos de mayor envergadura con demanda latente.

 

Guillermo Giavedoni

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