El lado Humano de la Productividad

Tenemos a la vista cifras bien desalentadoras. La desocupación que llega a su mayor nivel en 16 años debido al covid, con la pérdida de 1,5 millones de empleos en nuestro país; una caída monumental de un 15,3% en los niveles de rendimiento de la economía chilena durante el mes de mayo, en relación al año anterior, y proyecciones peores para junio.

 

Pero más que desincentivarnos, este panorama tiene que movilizar a las industrias y grandes compañías que han sido menos golpeadas para dar señales ahora, ajustándose con resiliencia para enfrentar la crisis a todo nivel y reactivarse cuando pase la pandemia. Se requiere impulso para fortalecerse con los motores más activos que antes.

 

Una mirada interesante la dio la OCDE, hace exactamente un año, en Sydney, Australia, en un documento titulado “El Lado humano de la productividad”, donde sus investigadores señalaban que “El crecimiento de la productividad es la fuente definitiva de crecimiento económico y mejora de estándares de vida en el tiempo”.

 

En ese lado humano es donde debe estar el foco. Porque detrás de las cifras, en las empresas hay dueños, ejecutivos y trabajadores, y esos tres estamentos son los llamados por un lado a crear las condiciones, y por otro, a articular y llevar a cabo acciones para que los niveles de productividad sean superiores a lo visto en este último tiempo.

 

Esos tres estamentos humanos conforman las organizaciones que finalmente muestran los distintos niveles de productividad, y agregando esas organizaciones vemos sociedades y países completos.

 

Desafiar la productividad a nivel de empresas permite entender el cómo avanzar reconociendo las realidades particulares que cada una de esas compañías enfrenta, con evidencia sobre los niveles de productividad que entregan, siendo reconocidas en el rol de líderes o seguidoras de acuerdo a cómo enfrenten estos desafíos. En otras palabras, las empresas tienen intrínsecamente distintas habilidades para capturar mejoras de productividad y los beneficios que esto trae, junto al lado humano presente en cada una de ellas.

 

Trabajadores, ejecutivos y dueños de compañías están inmersos en una organización que permite mejoras en este aspecto, sin embargo, requiere reconocer que cada una tiene condiciones particulares que deben ser consideradas y articuladas para que esos determinantes internos sean explotados en favor de la disposición y habilidad propia, para lograr mejores niveles de productividad y rendimiento organizacional.

 

Una gestión activa en este aspecto logrará avanzar en la dirección correcta para alcanzar el adecuado balance entre clientes, trabajadores y stakeholders, donde las autoridades se hacen más difusas y los trabajadores, sin importar su jerarquía, se ponen al servicio del bien común de la organización.

 

Cuando los economistas de la OCDE nos provocan con el título de su artículo y nos invitan a mirar este lado humano para entender los determinantes de la productividad de las empresas y de los países, nos entregan una mirada fresca que da respuestas en el escenario actual, donde las compañías se han visto enfrentadas a una crisis bastante larga, gatillada en octubre pasado y potenciada aún más por la llegada de la otra crisis, esta vez sanitaria y mundial.

 

 

Francisco Ortúzar

Socio Orca Business Consulting

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