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INTERNACIONALES: El sueño del dominicano ausente de invertir en RD: ¿se lo llevará la pandemia?

Artículo de Diario Libre – Mariela Mejía

 

El sector inmobiliario ha experimentado una desaceleración, mientras que en Estados Unidos unas 26 millones de personas han perdido sus puestos de trabajo

 

Hasta principios del año, los agentes inmobiliarios locales reportaban un interés creciente de dominicanos residentes en el exterior en invertir en bienes raíces en su país, en ciudades como Santo Domingo, Santiago y Punta Cana, y tener así esa segunda vivienda, casa de retiro o negocio.

 

Pero llegó la pandemia del coronavirus y en los últimos dos meses los agentes inmobiliarios reportan que han reinventado su forma de trabajar con los clientes, ya que el impacto de las medidas económicas y de salud oficiales desaceleró la demanda y la oferta para propuestas listas o reventas.

 

Ahora queda hacer trabajo virtual con clientes en proyectos en proceso o de inversión que ofrecen tiempos a largo plazo, cuyo interés se ha mantenido.

 

Claudia Castillo, presidenta de la Asociación de Agentes y Empresas Inmobiliarias (AEI), atribuye la demanda que se venía registrando a las flexibilidades del Gobierno y del sector financiero local.

“Tenemos dominicanos ausentes que están haciendo la inversión en lo que sería su segunda vivienda o su casa de retiro para un futuro”, dice Castillo a Diario Libre USA.

 

La agente inmobiliaria confía en que la desaceleración será momentánea. Está optimista en que el sector se recupere y tome su ritmo normal en unos meses “con buenas estrategias”. “Las crisis siempre traen oportunidades”, asegura.

 

Pero el sector se enfrenta a cifras poco halagüeñas. Más de 26 millones de personas han perdido sus puestos de empleo en las últimas cinco semanas en los Estados Unidos, según el Departamento de Trabajo.

 

En ese país, residen más de 2 millones de dominicanos, que representan la mayoría de la diáspora.

 

En la República Dominicana, las empresas han solicitado al Ministerio de Trabajo la suspensión de contratos laborales de unos 814,000 colaboradores.

 

Ante las dificultades que ha generado la pandemia, Castillo precisa que muchas inmobiliarias han implementado estrategias con constructores ofertando facilidades en pagos de reserva y planes de cuotas más flexibles.

 

¿Qué prefiere el dominicano ausente?

Las casas individuales y residenciales cerrados son de los tipos de residencias preferidas por el dominicano que vive en el exterior.

 

“Hemos tenido un repunte en las zonas por la avenida Jacobo Majluta, la zona de (la autopista) San Isidro y la avenida Ecológica, que en ese tipo de sectores hay viviendas con precios muy especiales, y para ellos pueden acceder a financiamientos muy cómodos”, dice Castillo.

 

Un proyecto en el que también invierte la diáspora es Ciudad Juan Bosch, un asentamiento en Santo Domingo Este donde se contempla la construcción de 25,000 viviendas accesibles, desarrollado por el Gobierno en alianza con el sector privado.

 

Se construye en un área de 3.6 millones de metros cuadrados y cuenta con unidades de entre entre RD$1 millón y RD$2.6 millones.

 

En Airbnb, la popular plataforma web de ofertas de alojamientos, anfitriones que se identifican como dominicanos residentes en los Estados Unidos publicitan propiedades en Ciudad Juan Bosch.

 

Una pareja de Nueva York oferta el suyo a US$21 la noche. Un joven de la misma ciudad renta su apartamento a US$40 y en la descripción de su perfil dice: “Bienvenido a mi casa. Es una gema blanca bajo el sol caribeño”.

 

A nivel general, el 36.4 % de las obras destinadas a vivienda en Ciudad Juan Bosch habían sido vendidas, separadas o reservadas (2,693 unidades) a diciembre pasado, informa la Oficina Nacional de Estadísticas (ONE).

 

A esa fecha, también se censaron en Ciudad Juan Bosch 2,821 familias y 9,406 personas, detalla a Diario Libre USA el Ministerio de la Presidencia, pero no precisa cuántos son adquirientes residentes en el exterior, al no disponer del dato.

 

“La oferta de vivienda en todo el territorio no pasaba de 10,000 en 2012, casi toda de alto costo. Apenas tres constructores trabajaban vivienda de bajo costo. Hoy tenemos más de 100,000 viviendas, 10 veces más, con 200 desarrolladores participando en todo el territorio”, dijo Lena Ciccone, directora de la Comisión para el Desarrollo del Mercado Hipotecario y el Fideicomiso, en una nota oficial.

 

Con la visión de tener espacios para rentar en Santo Domingo, Belinda Vizcaíno y su esposo, residentes en Yonkers, Nueva York, vendieron una casa individual que compraron hace años en La Romana, cuando estaban más radicados en la República Dominicana. Buscaron proyectos que garantizaran la seguridad de los inquilinos. Los encontraron en El Vergel y Gascue, en el Distrito Nacional.

 

Con el dinero recibido por la venta de su vieja casa, aportaron a principios de año el inicial de dos apartamentos de 61 y 72 metros cuadrados, a un costo en plano de US$85,000 y US$106,000, respectivamente.

 

“Estamos aquí (en Yonkers), ahora mismo no sé (qué podría pasar)”, dice Vizcaíno, de 44 años, quien emigró a los Estados Unidos en la década de 1990, en sus primeros años de juventud.

 

“Tu país es tu país, por más que sea…, es el país de uno. Ya yo voy para vieja, estoy enferma, mis hijos están haciendo su vida, pero quiero algo como de tranquilidad y es lo que más miré, miré lo más rentable hasta ahora”, comenta.

 

Ella y su esposo no han perdido sus fuentes de ingresos debido a la pandemia y cuentan con ahorros en los cuales apoyarse.

 

“Ahora mismo se tenía que hacer un pago, pero se ha parado porque no podemos viajar y no se puede nada… Ya todo se va a tomar un tiempo más”, dice Vizcaíno.

 

Castillo, la ejecutiva inmobiliaria, destaca que dominicanos ausentes están aprovechando los proyectos económicos con programas de fideicomiso y bonos del Estado.

 

“Incluso, nosotros, como asociación, hemos participado en ferias inmobiliarias en Estados Unidos, se han desarrollado ferias muy importantes para motivar la inversión de esos dominicanos ausentes acá”, dice.

 

Diario Libre USA solicitó a la Dirección General de Impuestos Internos (DGII) un reporte de la diáspora que ha hecho uso de los bonos para viviendas, pero respondieron que la información no se podrá suministrar hasta que pase la declaratoria de emergencia dispuesta por el Poder Ejecutivo que motivó la reducción del personal que trabaja en las entidades públicas.

 

¿Qué más ofrece el mercado?

El último Estudio de Oferta de Edificaciones, publicado en diciembre de 2019 por la ONE, recoge el comportamiento del mercado inmobiliario en la región metropolitana entre el 6 de mayo y el 20 de junio del 2019.

 

Hasta esa fecha, había 26,371 unidades de obras destinadas a vivienda, de las que el 46.2 % (12,193 metros cuadrados) se encontraba en el municipio Santo Domingo Este.

 

Según la cantidad de pisos, las edificaciones con tres y cuatro representaron el 49.2 %.

 

Las obras destinadas a viviendas tenían su mayor porcentaje de unidades vendidas, separadas o reservadas (34 %), seguidas por las que se encontraban en venta (24.9 %).

 
“Mi recomendación para potenciales compradores es que (…) es importante que exploren todas las alternativas disponibles en el mercado, que aprovechen las buenas facilidades de financiamiento que hay en moneda local (RD$), fijando la tasa de interés por el mayor tiempo posible, y que tomen una decisión de inversión con la mente bien fría”.
 
Alejandro Fernández W. Analista financiero
 
 

De la ciudad a la playa

Punta Cana, un enclave turístico que ha sido históricamente un destino para inversiones en grandes hoteles, ha despertado en los últimos años un interés en la diáspora para adquirir apartamentos y comprar solares para fines residenciales o naves industriales.

 

Esto ha sido impulsado por la construcción de grandes centros comerciales, plazas, recintos educativos, espacios familiares y sedes de empresas nacionales e internacionales, que han motivado la generación de fuentes de empleos. Así lo observa Altagracia Poueriet, subdirectora de la AEI en Punta Cana.

 

“Todo dominicano ausente anhela regresar a su país y tener una fuente de ingresos fija y estable, ya que el desarrollo habitacional de la zona ofrece un 6 hasta 10 por ciento de retorno de la inversión a corto plazo, y el flujo de turistas que llega hace muy atractivo esta actividad comercial”, dice.

 

Hasta la llegada del coronavirus había un gran flujo de compradores de segunda vivienda para inversión mayormente, en primera línea de playa y en la cercanía del polo turístico. Entre las nacionalidades de los interesados se destacan canadienses, alemanes, chilenos, argentinos e inversionistas locales mayormente de Santo Domingo y Santiago.

 

Poueriet destaca que una de las preguntas más frecuentes que le hacen los clientes es el acceso al servicio de agua potable y de tratamiento de aguas residuales, del que por el momento carece la zona a nivel público.

 

“Hay proyectos que tienen su propia planta de tratamiento y, al momento de hacerle la oferta, se le deja saber al comprador, sin ocultarle la realidad”, dice.

 

¿Vencerá la crisis el sueño de una vivienda en la patria?

El analista financiero Alejandro Fernández W. observa que, como muchos otros mercados, en el inmobiliario actualmente hay muy altos niveles de incertidumbre en cuanto a lo que ocurrirá en el corto plazo.

 

“Por un lado, la pandemia impacta la capacidad de ir ampliando la oferta de inventario de nuevas propiedades (porque las construcciones están paralizadas), y es cierto que, en momentos de volatilidad económica, muchas personas optan por adquirir algún tipo de activo inmobiliario (apartamentos, casas o solares) como una forma de resguardar sus ahorros”, dice el analista, quien dirige el portal financiero Argentarium.com.

 

Agrega que, dadas las medidas de flexibilidad monetarias tomadas por las autoridades, en principio las condiciones estarían dadas para obtener financiamientos hipotecarios a relativamente bajo costo.

 

El 16 de marzo pasado, el Banco Central decidió reducir su tasa de interés de política monetaria en 100 puntos básicos, pasando de 4.50 % a 3.50 % anual. Además, se adoptaron medidas de provisión de liquidez, tanto en moneda nacional como extranjera. En pesos dominicanos se dispusieron más de 52 mil millones a las entidades financieras.

 

Pero Fernández W. observa que hay factores que podrían mermar el lado de la demanda de nuevas propiedades. Cita el nivel de desempleo que ha generado la pandemia, la falta de liquidez económica de muchos hogares (inclusive desde antes del COVID-19), la dificultad logística para ver o visitar propiedades inmobiliarias, cerrar negociaciones entre compradores y vendedores; las limitaciones operativas de las entidades bancarias y la Jurisdicción Inmobiliaria (para perfeccionar las garantías), añadido a los probablemente bajos niveles de confianza de muchos consumidores.

 

“Mi recomendación para potenciales compradores es que, asumiendo que tendrían buenos niveles de liquidez en el hogar, aún después de tomar la decisión de adquirir una nueva propiedad, y asumiendo también que tienen una alta estabilidad económica en cuanto a su generación de ingresos o salarial, es que es importante que exploren todas las alternativas disponibles en el mercado, que aprovechen las buenas facilidades de financiamiento que hay en moneda local (RD$), fijando la tasa de interés por el mayor tiempo posible, y que tomen una decisión de inversión con la mente bien fría”, aconseja.

 

María Gatón, quien preside la Asociación Dominicana de Constructores y Promotores de Viviendas (Acoprovi), indica a Diario Libre USA que solo se está a la espera de que el Gobierno permita la reactivación del sector construcción para volverlo a dinamizar. Una vez esto ocurra, las empresas coordinarán los mecanismos pertinentes para proteger la salud de los obreros.

 

“La industria puede iniciar seguido, los cementeros y la fabricación de acero, también las hormigoneras”, precisa.

 

Una reactivación precedida por la reducción del empleo producto de las medidas de confinamiento, no impide que Gatón esté optimista.

 

“Si hay una liberación de encaje para bajar las tasas de los préstamos hipotecarios, es una oportunidad -dice-. Estamos empujando que las tasas de los préstamos interinos vigentes las bajen, y esto significa mayor operatividad de las empresas, y podemos mantener los empleos en las empresas y que esto no afecte la economía”.

 

Agrega que “el sector de la construcción tuvo una participación en el 2019 del 10.5 por ciento del PIB, el sector de mayor crecimiento, y en este crecimiento, vivienda tiene una participación de más de un 80 por ciento”.

 

Con una pandemia que ha venido a trazar un futuro incierto, la agente Castillo reconoce que también ha cambiado el funcionamiento del sector inmobiliario y las formas de cierre de negocios que observa el analista Fernández W. ¿Cómo harán para enfrentarlo?

 

La asociación que preside Castillo, que cuenta con 800 miembros entre agentes independientes y empresas, prepara un Protocolo Especial Inmobiliario con las normas de seguridad que deberán seguir las compañías en sus oficinas, visitas a obra o propiedades listas.

 

“Definitivamente el corredor inmobiliario debe dar salto a la digitalización: planos completos, perspectivas de propiedades, vídeos, recorridos virtuales y documentación legal… Todo aquello que pueda ayudar para la depuración de un inmueble vía digital será la nueva carta de presentación del corredor”, dice Castillo con seguridad.

 

Artículo de Diario Libre – Mariela Mejía

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