PANAMÁ: Difícil escenario para la industria inmobiliaria

Artículo de La PrensaElisabel Marivit Fermín

 

Estimular la compra y ocupación de viviendas con programas de incentivos para retirados y trabajadores de empresas con operaciones en Panamá son algunas de las alternativas del sector .

 

La crisis sanitaria y económica generada por la Covid-19, llegó en un momento en el que la industria inmobiliaria venía registrando un enfriamiento en sus actividades con un crecimiento en la oferta y una disminución en la demanda.

 

Frank Morrice, presidente de la Asociación de Bienes Raíces (Acobir), señala que durante los últimos cuatro años los precios de alquiler y venta de viviendas registraron una baja del 30% debido a que no se pudo mantener el ritmo ante el volumen de oferta y la disminución de la demanda.

Agrega, sin precisar cifras exactas que con la situación del coronavirus estos precios podrían seguir disminuyendo.

 

La situación podría afectar con más fuerza al mercado primario (obras nuevas), segmento que ha registrado un ajuste de precio, pero que no ha tenido una menor variación en los costos de construcción, dijo.

 

La preocupación también viene desde el mercado de alquiler. José Antonio Díaz, presidente de la Asociación de Propietarios de Inmuebles de Panamá (API) sostiene que la crisis del coronavirus dejará efectos en el sector de arrendamientos con algunos precios a la baja e intercambios de arrendatarios.

 

Sostiene además que “la morosidad se va a incrementar debido a la situación actual, pues no todo el mundo esta trabajando ni cobrando para pagar el alquiler. Lo que quedará es hacer arreglos de pago para ver, cómo poco a poco se ponen al día”, dijo.

 

Oferta hipotecaria

De acuerdo con datos de los gremios vinculados al sector de la construcción en el país hay un inventario de aproximadamente seis mil unidades -entre viviendas y locales comerciales- que han estado prácticamente paralizados por las imposibilidades de vender durante el confinamiento y las limitaciones respecto a los horarios.

 

“Luego de esta situación tocará como país que nos pongamos creativos en identificar maneras de estimular la compra y ocupación de viviendas, ya sea con programas de incentivos para retirados o con programas de incentivos para trabajadores de empresas que instalan operaciones regionales en Panamá”, dijo el presidente de Acobir.

 

Otra alternativa que también planteó el presidente de la Asociación de Bienes Raíces es incluir dentro de los beneficios de interés preferencial al mercado secundario, a fin de estimular la rotación del inventario de una propiedad a otra.

 

Respecto al escenario actual dice que los trámites hipotecarios que venían avanzando para su aprobación -previo a la crisis del coronavirus-, siguen su curso, sin embargo las transacciones nuevas han disminuidos considerablemente. “Son muy esporádicas”, dijo el presidente de la Acobir.

 

Por su parte, los bancos están analizando los riesgos con más detenimiento a la hora de aprobar una hipoteca sobre todo a las personas que se han visto afectadas por la suspensión de contrato de trabajo o que laboran en los sectores más afectados por la crisis económica que deja la Covid-19.

 

“Los bancos están evaluando el perfil de las empresas y el sector en el que trabaja la persona que va a pedir una hipoteca. Por ejemplo, si el cliente trabaja en el sector turismo el banco va a querer esperar. Como cliente tenemos que estar consciente respecto a dónde trabajamos, qué sector es y si ese sector tiene un perfil de aceptación”, señaló Patrizia Pinzón, especialista en bienes raíces.

 

La cartera hipotecaria es una de las más dinámica del mercado local. Al mes de marzo de 2020 alcanzó los $17 mil 981 millones en saldo, cifra que representa un aumento de 5.07% respecto al mismo mes del año anterior.

 

Artículo de La PrensaElisabel Marivit Fermín

 

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